Sensibilidad dental ¿Cómo prevenirla?

Para empezar a hablar de la sensibilidad dental primero debemos conocer las diferentes partes del diente, para así poder entender como y porque se produce.

El diente, de forma general esta formado por tres capas: el esmalte, la dentina y el nervio.

El esmalte es la capa más superficial del diente. Esta parte del diente es la más dura y la que carece de terminaciones nerviosas. El esmalte dental es más grueso en la superficie oclusal del diente que en la zona que delimita con la encía. Debajo del esmalte se encuentra la dentina. Esta capa es más amarillenta, más blanda que el esmalte y con presencia de terminaciones nerviosas. En el interior del diente, debajo de estas dos capas se encuentra el nervio dental, el cual aporta toda la vascularización al diente.

La sensibilidad dental es una patología que suele cursar con diferentes estadios de dolor. Muchas veces se presenta el dolor como un pinchazo o como una molestia ligera en la zona. Suele ser un dolor transitorio causado por el desgaste del esmalte dental que lleva a la exposición de la dentina al medio oral. A la hora de ingerir sustancias, sobretodo frías, ácidas, dulces e incluso al cepillarnos los dientes, es cuando este dolor se incrementa. Hay gente con estadios de sensibilidad muy avanzados que incluso presenta molestias al respirar aire frío.

Esta patología dental es una de las más frecuentes vinculadas a la boca. Varios artículos comentan que aproximadamente uno de cada siete adultos han padecido o padecen sensibilidad dental. Es un problema asociado a otros problemas bucales como puede ser el desgaste dental por bruxismo o consumo excesivo de ácidos. También puede estar relacionado con un cepillado vigoroso de los dientes, con la presencia de enfermedades de las encías debido a la retracción de las mismas e incluso al uso indiscriminado de productos para el blanqueamiento dental sin la supervisión de un odontólogo.

Uno de los primeros pasos para aliviar la sensibilidad dental es la prevención. El primer paso es acudir a Clínica Dental Torroella & Martínez para realizar una revisión y conocer cual es la causa que esta produciendo esta sensibilidad dental. Una vez conozcamos de donde viene el problema debemos tomar medidas para evitar que este siga desarrollándose, es decir, si nuestra sensibilidad dental es debida a un cepillado vigoroso deberemos conocer cual es la mejor técnica de cepillado, así como cual sería el mejor tipo de cepillo dental a utilizar.

Las recomendaciones a seguir sobre la higiene dental en pacientes con sensibilidad, es utilizar un cepillo de grado medio o suave, intentar no cepillarnos con demasiada fuerza, realizar una correcta técnica cepillado, acompañar siempre el cepillado con el uso de hilo dental y usar una pasta dentífrica concreta para la sensibilidad dental, porque ayudará a taponar los túbulos  dentinarios expuestos en la dentina tras el desgaste del esmalte, lo que reducirá transitoriamente las molestias.

En cuanto a los tratamientos dentales a realizar en la consulta, se tendrá que evaluar el grado de sensibilidad que presenta el paciente y analizar cual sería el mejor tratamiento para él. A veces puede ser necesario realizar reconstrucciones dentales para devolverle al diente el volumen perdido o tratamientos para la retracción gingival, etc. Estos tratamientos siempre deben ser prescritos por un especialista.

Ven a Clínica Dental Torroella & Martínez y te ayudaremos a solucionar tus problemas con la sensibilidad dental.

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